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viernes, 13 de enero de 2023

Se cumplen 65 años de esta carta de Juan Perón a Enrique Olmedo

 




Carta a Enrique Olmedo 13 de enero de 1958


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Caracas, enero 13 de 1958


Al Sr. Enrique Olmedo.


Montevideo


Querido compañero y amigo:


Por intermedio del portador he recibido su amable carta y los interesantes puntos de vista contenidos en el proyecto de resolución del Consejo Superior que adjunta. Está Usted acertado en el planteo: la línea de intransigencia insurreccional es la única que cabe ante la triste situación a que se ha llevado el país con la tiranía. A fines de diciembre ya habíamos apreciado totalmente el panorama. Como verá por mi mensaje —cuya copia remití al Comando de Exilados— el criterio adoptado coincide plenamente con sus sugerencias. Está dirigido al Comando Táctico Peronista, de reciente creación y única autoridad que representará al Comando Superior en lo sucesivo dentro del país. Como lo digo en el mensaje, mis instrucciones serán terminantes y todos los compañeros deberán darle amplia y rápida difusión. Encarezco a los peronistas de ésa no escatimar esfuerzos en esta tarea y organizaría de inmediato para hacer llegar la consigna hasta el último rincón de la Argentina. La campaña de confusionismo era de esperar y se agudizará y diversificará con la proximidad de los comicios. Deje que los vivos y apresurados se "deschaven". El Pueblo tiene un olfato delicadísimo y sabrá dónde está su Causa y dónde está Perón. No caerán en trampa alguna. Por su parte, Usted conoce bien mi pensamiento y el del Dr. Cooke, y sabe que sólo por nuestro intermedio se emitirán las instrucciones. Desautoricen toda clase de rumores y monten la maquinaria para la propagación de la consigna de intransigencia insurreccional. Que nadie desconozca o dude de nuestra clara y decidida determinación de luchar sin desmayo por la Revolución Social profunda en nuestra Patria. Hay intereses creados que pretenden presentarnos como indiferentes o "cansados" por la contienda. El Pueblo Argentino y todos los pueblos de América deben saber que no defraudaremos sus esperanzas ni eludiremos la responsabilidad histórica de luchar -sin mezquindades personales por la Causa de los Trabajadores. Reciba el afectuoso abrazo de su amigo. Firmado: Juan D. Perón.


Comando Superior Peronista


lunes, 17 de diciembre de 2018

Perón propiciaba el diálogo, con radicales del Pueblo, en esta misiva al Doctor Pedro Michelini




Carta al Dr. Pedro E. Michelini 17 de diciembre de 1966

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 17 de diciembre de 1966.

Al Dr. Pedro E. Michelini

Mi querido amigo:

Después de la experiencia acumulada en estos once años, creo que no habrá dificultades para ponerse de acuerdo en propósitos y fines que resulten comunes a toda la civilidad argentina. Las diferencias entre radicales y peronistas no están en las ideas sino en los hombres. Errores iniciales en los que todos hemos tenido la culpa, nos han ido distanciando injustificadamente; pero reconocer los errores es de sabios, sobre todo si somos capaces de confesarlos y corregirlos. Estamos a tiempo, y no perdonaría si, por cabeza dura, dejáramos pasar esta oportunidad, que la propia Providencia pone al alcance de nuestra mano. En esto no me refiero sólo al Radicalismo del Pueblo, sino a todos los partidos políticos argentinos que puedan congeniar con la idea de salvar al país de la encrucijada en que la hemos metido, precisamente, por incomprensión y falta de realidad en los procedimientos.

Como quiera que sea, es tarde para lamentarse ahora; lo propio es reaccionar y buscar soluciones. El error del Radicalismo del Pueblo, como lo fue también de Frondizi, es haber pedido ayuda cuando estaban ya perdidos. Yo esperaba que, frente a la amenaza del poder militar, cuando se hicieron cargo del gobierno, tanto Frondizi como Illía, se pondrían de acuerdo con nosotros; pero parece que, al "tomar la manija", la gente se siente más fuerte de lo que es y termina despreciando su propia seguridad.

Me han dicho que el ala de los viejos también tenían intenciones de visitarnos en Madrid. Yo no rechazo ninguna oportunidad, y si vienen, los recibiré a todos, porque ya estoy sobre el bien y el mal y no tengo otra inquietud que servir a la nueva generación argentina, cuya responsabilidad de futuro es decisiva, desde que se han de cocinar en su propia salsa. De ellos es el porvenir, y, por lo tanto, la responsabilidad y las consecuencias. Me interesa mucho la juventud, sea del pensamiento que sea, porque son realistas e idealistas, lo que representa una garantía de honestidad y, en nuestro país, el ingrediente indispensable de estos días perversos es, precisamente, la hones­tidad.

De acuerdo con los términos de su carta, estoy esperando la llegada de Facundo Suárez. Si todavía no ha salido de viaje a Madrid, déle mi número de teléfono (2.361.162), para que me llame en cuanto llegue, que yo prepararé una entrevista absolutamente secreta y de la que nadie tendrá ni siquiera noticias, si eso conviene a sus planes; de la misma manera que si resuelve otra cosa. Conmigo no deben tener desconfianzas, porque ya estoy viejo para ocuparme de trampitas cuando se trata de obrar de buena fe. El último patrimonio de un caballero es su honestidad, y yo no la he perdido nunca.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón.

lunes, 25 de junio de 2018

A 61 años de esta carta del General Perón a Eustaquio Castillo




Carta al Sr. Eustaquio Castillo 25 de junio de 1956

Escrito por Juan Domingo Perón.

Colón, Panamá, junio 25 de 1956

Al Sr. Eustaquio Tavares Castillo.

Asunción del Paraguay

Mi querido amigo:

En mi poder su esperada carta de fecha 17 del corriente, por la cual recibo la gran alegría de que Ud. ya ha podido llegar a esa tierra amiga.

Conozco la situación del país por las noticias que de los muchachos me llegan. Están trabajando duro, y es necesario —para lograr el éxito— tomarle el paso al tiempo. Desgraciadamente, muchos de nuestros buenos y fieles soldados son víctimas del odio de la "canalla". En toda lucha hay víctimas y, desgraciadamente para nosotros unas son esos amigos comunes.

Indirectamente he logrado informarme de nuestros compañeros Leloir y Albrieu, los cuales por ser gente de bien y leales defensores del Justicialismo, son mantenidos en esos presidios que nosotros mismos cerramos. Ironía del destino. Ellos, que se titulan libertadores, han tenido que habilitar nuevas cárceles —cerradas por los peronistas— para encerrar a quienes elevaban la voz en defensa de una causa justa.

Los crímenes y desaciertos que los "gorilas" cometen, están apresurando el desmoronamiento del gobierno de traidores y falsarios. Los ánimos están cada día más caldeados, lo cual demuestra que nuestra labor no fue tan mala como muchos pretendieron pintarla.

Todos los muchachos están ya en la lucha. En esa bendita tierra de valientes, hay muchos compañeros que como Usted han sido perseguidos por las bestias aramburistas o rojistas. Unanse y trabajen organizadamente. Con nervios de acero, que es la forma de actuar en estos instantes, podremos ganar más y apresurar nuestro retorno triunfal.

No dudando que tendré sus noticias dentro de la mayor brevedad, le ruego transmita mis saludos cordiales a los compañeros en ésa, y en especial al amigo Guidi. Usted mi buen amigo Tavares, reciba un fuerte abrazo de su invariable amigo.

Firmado: Juan Perón.